Imagina ser uno de los analistas que sigue diciendo que China colapsará pronto. Luego el secretario del Tesoro de EE.UU. sale diciendo que, con suerte, el FMI y el G7 puedan ayudar a gestionar el superávit comercial de 1 billón de dólares de China, tras un año diciendo que los aranceles les aplastarían.