Elijo el optimismo y elijo soñar. He visto lo impensable ocurrir con las criptomonedas, tanto en la vida como en mi propia vida. Nunca renunciaré a este espacio ni a las oportunidades que pueden venir con él. De verdad creo que podemos seguir siendo grandes, solo tenemos que minimizar el odio. Ninguna cantidad de fud, odio, amenazas de muerte, nada... me impedirá trabajar duro en esto a diario. Volveremos. Recuerda mis palabras.